La presión arterial elevada rara vez duele. Por eso se la conoce como el "asesino silencioso": muchas personas conviven con ella sin saberlo hasta que aparece una complicación. Medir es rápido, indoloro y decisivo.
Cuándo conviene medir
- Dolores de cabeza recurrentes por la mañana, sobre todo en la nuca.
- Mareos o visión borrosa pasajeros sin causa aparente.
- Antecedentes familiares de hipertensión, infarto o ictus.
- Cambios de hábitos: más sal, más estrés, menos actividad física o aumento de peso.
- Tienes más de 40 años y hace más de un año que no te la tomas.
Cómo interpretar la cifra
Se considera óptima una presión por debajo de 120/80 mmHg. A partir de 140/90 mmHg medida en consulta en varias ocasiones se habla de hipertensión. Una lectura aislada alta no es un diagnóstico: lo importante es el patrón a lo largo de varios días.
Qué hacer
Si registras cifras altas de forma repetida, pide cita para una valoración. En consulta confirmaremos la medición, revisaremos tu riesgo cardiovascular global y, si hace falta, plantearemos cambios de estilo de vida y tratamiento.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.