El chequeo anual no es una prueba única, sino un conjunto de valoraciones adaptadas a tu edad, tus antecedentes y tu estilo de vida. Su objetivo es sencillo: identificar factores de riesgo y enfermedades en fases tempranas, cuando el margen de actuación es mayor.
Qué suele incluir
- Entrevista clínica y exploración física: peso, talla, índice de masa corporal y tensión arterial.
- Analítica de sangre y orina: hemograma, glucosa, perfil lipídico, función renal y hepática.
- Valoración cardiovascular: electrocardiograma si hay factores de riesgo.
- Cribados por edad y sexo: revisión dermatológica, salud visual y auditiva, y los programas de detección precoz que correspondan.
Cómo prepararte
Acude con ropa cómoda y con un listado de la medicación que tomas. Para la analítica es habitual pedir entre 8 y 12 horas de ayuno; te lo confirmaremos al reservar. Si tienes informes de pruebas anteriores, tráelos: ayudan a comparar la evolución.
Cada cuánto
En adultos sanos, una revisión anual es una buena referencia. Si tienes una enfermedad crónica o antecedentes familiares relevantes, tu equipo médico puede recomendar controles más frecuentes.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.