Para muchos niños, la consulta es un lugar desconocido lleno de instrumentos raros. Con algo de preparación, la primera visita puede vivirse sin miedo y sentar una buena base para las siguientes.
Antes de la cita
- Explica qué va a pasar con palabras sencillas y sin dramatismo: "te van a pesar, medir y escuchar el corazón".
- Juega a las consultas en casa con un muñeco y un fonendoscopio de juguete.
- Evita usar la consulta como amenaza ("si no comes te llevo al médico").
- Elige bien la hora: mejor cuando el niño está descansado y no con hambre.
Qué llevar
La cartilla de vacunación, los informes previos si los hay y una lista de dudas. Un juguete o mantita de apego ayuda a los más pequeños.
Durante la visita
Mantente cerca, en contacto físico, y deja que el profesional se gane la confianza del niño a su ritmo. Si hay que poner una vacuna, la distracción y la respiración tranquila reducen mucho el malestar.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.