Una buena lonchera no tiene que ser complicada. Piensa en cuatro grupos: una fruta, una verdura, una proteína y un cereal. Y agua simple para tomar.
Cinco combinaciones
- Lunes: rollitos de tortilla con frijol, pepino y mandarina.
- Martes: sándwich de pollo, zanahoria rallada y uvas.
- Miércoles: huevo cocido, jícama y galletas integrales.
- Jueves: quesadilla de queso fresco, jitomate cherry y plátano.
- Viernes: pasta fría con verduras y papaya en cubitos.
Truco: deja que elijan entre dos opciones sanas. Si participan, comen mejor.