A los 3 años, jugar es trabajar. Cuando un niño construye una torre está probando equilibrio, contando piezas y resolviendo problemas; cuando juega a la tiendita, negocia, espera turnos y usa palabras nuevas.
Qué se aprende jugando
- Lenguaje: el juego simbólico multiplica el vocabulario.
- Pensamiento matemático: clasificar, contar, comparar tamaños.
- Habilidades sociales: compartir, negociar y resolver conflictos con ayuda.
Cómo apoyarlo en casa
Menos juguetes a la vista y más materiales abiertos: cajas, telas, bloques, masa. Y, sobre todo, tiempo sin pantallas en el que tú también juegues.