El error más común al empezar un idioma es medir el progreso contra la fluidez. En 90 días no se llega a hablar con soltura, pero sí a una base que cambia por completo la experiencia de seguir aprendiendo.
Semana 1 a 4
- Sonidos y ritmo del idioma. Frases hechas para sobrevivir: saludar, pedir, preguntar.
- Presente de los verbos más frecuentes. Vocabulario de tu día a día (unas 300 palabras).
Semana 5 a 8
- Pasado simple y futuro. Ya puedes contar qué hiciste el fin de semana.
- Primeras conversaciones guiadas de 5-10 minutos sin cambiar al español.
Semana 9 a 12
- Entiendes lo esencial de un audio corto o un video con subtítulos.
- Escribes un texto de 8-10 frases con conectores.
Qué marca la diferencia
15-20 minutos cada día rinden más que 2 horas un día suelto. Y hablar desde el primer día, aunque sea con errores: la corrección llega después.